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Me ha quedado un poco blando el título de este post, en realidad no hay palabras para calificar a esta panda de egoístas insolidarios y descerebrados. Tomar de rehenes a los viajeros para reclamar no sé qué privilegios que el gobierno quiere quitarles no se hace. Repitan conmigo, señoritos controladores: eso-no-se-hace.

Como no podía ser de otra manera –últimamente me “como” todas las crisis aeroportuarias-, he sido uno de los cientos de miles de afectados por la huelga-motín-chantaje de los controladorcitos de los cojones. No les voy a aburrir con mis peripecias por el aeropuerto, que se las imaginarán, pero que conste que yo ahora mismo tenía que estar tirado en la nívea arena de una playa caribeña disfrutando de un merecido descanso, en lugar de aporreando el teclado para contarles mis penas. Por suerte, dentro de lo malo hemos conseguido salvar las vacaciones, aunque perdiendo dos días, no salimos hasta mañana. Toco madera, no sea que los gilipollas estos la monten otra vez y nos quedemos en tierra.

Salía ayer en la tele una controladora lagrimeando porque al parecer había ido la guardia civil a ponerla a controlar aviones a punta de pistola. Vaya drama. Chata, a mí no hace falta que vengan los GEOs a sacarme de la cama cada mañana para ir al curro, ya voy yo solito porque si no aparezco termino con mi enorme culo en la puta calle. Y casi cinco millones de españoles sueñan con que alguien les ponga a trabajar, sobre todo si es ganando el pastón que os lleváis. Lo que hay que oír, qué morro le echa la cacho cabrona esa.

Vacaciones en la terminal, cortesía de USCA

Todo esto no quita que el gobierno sea también culpable en parte de esta situación. Han gestionado toda esta larga crisis controladora de forma cuando menos chapucera, por no decir irresponsable. Se quejan los controladores, probablemente con razón, que el ministerio lleva todo el año imponiéndoles medidas abusivas a golpe de decretazo. Me contaba ayer un amigo que tiene un amigo controlador –así que esto es información de tercera mano, cójase con pinzas-, que uno de los problemas es que como Pepiño no sabe ni sumar (cosas de ser ministro sin tener título universitario), se hizo un lío a la hora de calcular las horas que tienen que trabajar los controladores. Cuando se dio cuenta, ya había algunos que habían superado el límite anual, con lo que estaba poco menos que pidiendo a estos trabajadores que curraran de gratis. Por eso ahora sale con la historia de no computar como horas trabajadas las de formación y de guardia, algo que que yo sepa no sucede en ningún otro empleo. Comprensiblemente, los controladores se han cabreado.

Pero por mucha razón que puedan tener y muy injustos que puedan ser los decretazos, eso no les da licencia para liarla de esa manera y jodernos a seiscientos mil ciudadanos que pasábamos por allí y no tenemos la culpa de la ineptitud de Pepiño. Encima con recochineo, reuniditos en el hotel Auditórium, como queriendo provocar que los linchen y convertirse en mártires. Qué listillos.

Se ha comentado mucho también que lo de poner en marcha el decreto en viernes de puente ha sido una imprudencia. O, pensando mal, una provocación calculada: les tocamos los huevos a los controladores, que con la mala leche que gastan los mamones seguro que arman un buen pollo y eso nos autoriza a meterlos en cintura y acabar con sus privilegios para siempre. Puede ser. Otra teoría conspiranoica que he oído es que además esto ha sido una maniobra para presentar a Rubalcaba como salvador ante la opinión pública. ¿Se han fijado que en toda la crisis Zapatero no ha dicho ni mú? ha sido siempre Alfredito el que ha dado la cara y el que parecía tomar todas las decisiones. Suena maquiavélico, pero igual es una manera de ir preparando el camino para que el superministro se convierta en candidato a presidente de aquí a un año. Tal vez.

Rubalcaba a los mandos. Chacón y Blanco mudos como estatuas. Zapatero ni está ni se le espera.

Por cierto, que ya podían haber decretado antes el estado de alarma ese. Mano de santo, oiga. Ha sido sacar a pasear a los militares y todos a currar sin rechistar. Que por mí tenían que haber ido al hotel el viernes por la noche y decir a los amotinados: elige, o a controlar o al puto calabozo. Que no se descarta que más de uno acabe en él de todas formas.

Resumiendo, que podemos hacer muchas cábalas sobre quién tiene razón en el plano laboral, y que desde luego nuestro incompetente desgobierno ha desmostrado una vez más su incapacidad para gestionar bien el país. Sin embargo, el veredicto es claro: no hay otros culpables del caos de estos días que los controladores. Hijos de la grandísima puta.

Es indudable que la globalización ha traído cosas buenas desde el punto de vista cultural, permitiendo un mejor entendimiento entre las diversas civilizaciones y modos de entender la vida del planeta, y que se importen/exporten las mejores costumbres de unos países a otros.

Pero también en esto hay un lado oscuro. Cuando en lugar de copiar lo mejorcito de otras tierras nos fijamos en lo más soez y vulgar que tienen, pueden engendrarse adefesios como estos anuncios (por llamarlos de alguna manera) vistos en el bazar de las especias de Estambul. Sólo les falta una foto de Belén Esteban…

Lo que se aprende hablando con turistas

Este otro es bilingüe (y me ha salido un pelín borroso, perdón):

Variaciones sobre los mismos temas:

Otros en lugar de poner frases cutres se dedican a copiar logotipos de reconocido éxito internacional. Por ejemplo, este es el logo de una prestigiosa cadena hotelera:

Y esta la adaptación en el bazar turco:

En fin, si no venden no será por falta de reclamos…
Aunque como vaya por ahí un inspector de la SGAE, les puede montar un buen pollo!

El gobierno nos ha soltado una nueva cortina de humo para llenar de alegría las tertulias de los diferentes medios y que no se hable de la penosa gestión que está haciendo de la no menos chunga situación económica. Y yo, como un pringao, entro de cabeza al trapo y me lanzo a comentar el tema:

Ahora se descuelgan con que los apellidos hay que ponerlos por orden alfabético. Espinoso asunto. El nuevo proyecto de Ley del Registro Civil prevé que en los casos en que los padres no se pongan de acuerdo en el orden de los apellidos, irán en orden alfabético, y santas pascuas. Se quiere acabar así con la secular discriminación del apellido de la madre, que siempre va el segundo y se pierde en la siguiente generación.

Eso ha dicho nuestro ministro de Justicia, que con el orden alfabético se “hará valer la igualdad ante la ley”.

No puedo estar más en desacuerdo con él. A mí me parece fatal este cambio. Y guárdense los afilados cuchillos las radicales feministas, que no es por el tema de defender la tradición que primaba los apellidos del varón, que eso me parece muy bien que se termine. Lo que me molesta es que se sustituye una discriminación por otra: si antes estaban discriminadas las mujeres, ahora lo estarán los Zulueta, Yagüe o Ximénez, que tendrán imposible pasar sus apellidos en primer lugar a poco que su pareja o parejo se ponga farruco o farruca.

Con el tiempo se corre el riesgo de que ya no existan más Zúñigas y esté el patio plagao de Álvareces, porque cada vez que haya discrepancia entre los progenitores el puto abecedario decide. Lo único bueno es que, como ha declarado la lideresa-presidenta de Madrid, en el futuro habrá menos Zapateros. Lo que no ha dicho es que habrá muchos más Aznares, Dios nos pille confesaos.

Lo interesante es que si unimos este cambio al hecho de que cualquier persona mayor de edad puede cambiar sus apellidos si así lo desea (aunque el proceso es farragoso, advierto), tenemos que en el futuro todos los que se apelliden Zabala y prevean conflicto conyugal sobre la preeminencia de su apellido acudirán raudos al registro a cambiárselo por “Azabala” y así ganar la batalla alfabética.

Claro que el cónyuge puede usar la misma táctica y comenzar una carrera sin fin que podría dar lugar a apellidos como “Aaaaaaaaaaagarcía”, o incluso directamente “Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”, que vete tú a deletreárselo a la operadora telefónica de turno. Apuesto a que alguno se pondrá creativo y decidirá apellidarse “          ”, que con eso gana seguro, o “@”, que a saber qué lugar ocupa en el alfabeto. Ahora que lo pienso, puede estar divertido el cambio este.

No, en serio. Esto es una chapuza de proporciones zapateriles, como nos tiene acostumbrados. A ver, si se quiere terminar la discriminación pero se quiere evitar peleas interminables sobre qué apellido poner primero, hay un método igual de sencillo e infinitamente más justo: se sortea y punto. Esto da exactamente las mismas probabilidades a todo el mundo, sea hombre, mujer, mutante, Zapata o Agüero.

Podría incluso hacerse sin necesidad de un acto “oficial” en el que se decidiese el contencioso, y así evitar gastos. Por ejemplo: si el DNI de la criatura es par, los apellidos van en orden alfabético; si es impar, en orden alfabético inverso. Y voilà, sin ningún esfuerzo y sin discriminar a nadie ya tenemos solucionado el tema de forma totalmente limpia y justa. O en lugar del número del DNI se puede usar el del último premio de lotería, o la cantidad de goles marcados por el pichichi de la liga en el día del nacimiento, o el que le salga de las narices al regulador. Pero lo del orden alfabético es inaceptable.

Admito que en realidad esto me toca los cojones más de lo predecible porque mi apellido es más bien de los últimos del diccionario, y llevo toda una vida sufriendo la dictadura del abecedario, odioso invento donde los haya. Incluso la única ventaja que tenía, que en los exámenes orales iba siempre de los últimos, se perdió por un profesor hijo puta que siempre los hacía en orden inverso pa joderme. Bueno, no les aburro con mis traumas escolares, pero que conste que la reforma esta es una mierda pinchada en un palo. He dicho.

Ese es el título que le pondría a mi reciente visita al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel (tonta ella y tonto él…), pequeño pedazo de paraíso manchego que tenemos tan cerca y sin embargo parece que tan poco apreciamos.

Agua. Las Tablas están llenitas de ella. Tras años de pertinaz sequía y continuada sobreexplotación del acuífero que las alimenta, llegando a niveles de inundación alarmantemente bajos, las Tablas renacieron en invierno de 2010 gracias a las abundantes lluvias. Tan secas estaban que se había declarado un incendio subterráneo que amenazaba con terminar con este preciado ecosistema para siempre. Se llegó a construir con urgencia una tubería desde el trasvase Tajo-Segura al Cigüela y a través de éste inundar el parque para apagar las llamas. Justo cuando comenzó a llegar el agua trasvasada, cayeron en la zona las mayores lluvias desde que se tienen registros y todo quedó anegado en un pispás. Ley de Murphy.

Antes y después: las Tablas en agosto 2006 y enero 2010, cuando resucitaron

Los guardas comentan que no se han visto las Tablas tan espléndidas desde 1997. Casi el 100% de su extensión estaba bajo el agua en la primavera de 2010, frente a apenas el 1% a finales de 2009. Aprovechen para hacer una escapada, que no está nada claro que la cosa vaya a durar y lo más probable es que en unos pocos años vuelvan tiempos difíciles. Que en menos de dos horas se planta uno ahí desde Madrid, y además es gratis. Para contratar una visita guiada miren aquí. Y para reponer fuerzas tras un activo día en la naturaleza, recomiendo encarecidamente el restaurante El Bodegón en Daimiel, excelente.

Mentiras, las que circulan acerca del Guadiana. El saber popular afirma que el Guadiana “desaparece y reaparece” y se utiliza su nombre coloquialmente para describir eventos intermitentes o impredecibles. De pequeñitos nos enseñaron que el Guadiana nace en las Lagunas de Ruidera y se sumerge en la tierra poco después para rebrotar con renovado vigor 50 kilómetros más lejos en los Ojos del Guadiana, cerca de los cuales forma junto con el Cigüela (o Gigüela) las famosas Tablas de Daimiel.

Pues bien, la historia es más falsa que un billete de 7 Euros. Para empezar, porque los Ojos del Guadiana llevan totalmente secos desde mediados de los ochenta, ni una triste gota brota de ellos desde entonces. La autocombustión de turbas (el mismo fenómeno que casi acaba con el parque en 2009) ha convertido la zona en un paisaje cuasilunar, irrecuperable. Así que el Guadiana lleva ya más de 25 años naciendo en las Tablas, los Ojos se han ido a tomar por culo. Incluso en los últimos años, en los que el parque estaba seco, el nacimiento de tan peculiar río había que buscarlo en la depuradora de aguas residuales de Ciudad Real.

Es peligroso caminar por donde antes nacía el Guadiana

Porque tampoco es cierto que el Guadiana desaparezca y reaparezca. Como mucho, es una verdad a medias. Sí ocurría que el ahora llamado Guadiana Alto o Guadiana Viejo se infiltraba y desvanecía en Argamasilla de Alba, pero ahí acaba el tema. Lo que antes brotaba de los Ojos no era el mismo río, sino que eran el rebosadero del famoso “acuífero 23”, una enorme masa de agua subterránea (equivalente a 12mil estadios Santiago Bernabeu llenos hasta arriba) alimentada por múltiples corrientes y manantiales, entre los que estaba el Alto Guadiana, el cual aportaba sólo una pequeña parte del caudal total del acuífero. Digo “aportaba” porque desde que se construyó el embalse de Peñarroya en 1959 ya no aporta absolutamente nada.

La sobreexplotación del acuífero 23 para regadío ha hecho que su nivel descienda tanto que ya no rebosa, y por ello los Ojos están secos. En 1992 el nivel de agua estaba a 40 metros bajo tierra y ahora mismo a unos 20, así que todavía queda mucho para que renazcan. No es hasta las Tablas donde se acumula agua suficiente para formar lo que es el Guadiana de verdad. Y eso en años buenos, si no, como he dicho antes, hasta Ciudad Real no hay río.

Cauce seco del Guadiana entre los Ojos y las Tablas. Octubre 2010

Además, el Guadiana Alto no nace en las Lagunas de Ruidera, sino unos 30 kilómetros antes, en el municipio de Viveros. Para liar el tema todavía más, en ese tramo se le llama “Pinilla”.

Cientos de patos. Esto podría figurar en el capítulo “mentiras”, porque ni son cientos, que son miles, ni son todos patos, que hay fochas, grullas, garzas, somormujos, zampullines, flamencos y otras muchas aves que me acabo de aprender; algunas son residentes fijos y otras sólo paran a reponer fuerzas en su camino a o desde África. Pero me quedaba mejor el título así…

El caso es que con lo hermoso que está el parque este año, el número de aves que lo visita ha crecido hasta recordar épocas pasadas. Porque durante los oscuros años de sequía había menos patos que en el Manzanares. Parece que se ha corrido la voz de que las aguas han vuelto y la vida bulle de nuevo en las Tablas. Nos comentó el guía que la primavera que viene puede ser espectacular en cuanto a número de aves, a poco que la cantidad de lluvia de este invierno sea medianamente aceptable. Eso sí, para observarlas de cerca hace falta un poco de paciencia y unos buenos prismáticos.

Las aves han vuelto al parque. Octubre 2010

Termino con una explicación del término “tablas”. El accidente geológico denominado “tablas fluviales” se produce cuando se desborda el agua cuando un río (o varios) atraviesa un terreno con escasa inclinación. Se desborda entonces el río y queda un charco enorme con poca profundidad y casi sin corriente, donde crecen juncos y carrizos formando un tupido laberinto de canales. Esto forma un ecosistema único, del que las Tablas de Daimiel es uno de los últimos representantes en el mundo. Otros más famosos son la confluencia de los ríos Tigris y Eúfrates en Irak -que como imaginarán está prácticamente destruido- y el (mal llamado) Delta del Okavango en Botswana, que por ahora goza de una magnífica salud.

Así que a ver si cuidamos un poquito más lo que tenemos, que las Tablas se ven ahora preciosas pero en el fondo siguen en la UVI. La problemática de este Parque Nacional es mucho más compleja que las cuatro pinceladas que he dado en este post; para profundizar un poco más, lean este otro blog.

Me ha llamado mucho la atención esta noticia, que ha pasado prácticamente inadvertida para la prensa española:

Se ve que las autoridades malayas, hartas de ver como el dengue continúa haciendo estragos en su población y viendo que las políticas de mejora del saneamiento urbano han fracasado una tras otra, han decidido tomar una medida tan creativa como aventurada contra esta enfermedad.

Los científicos malayos han conseguido modificar genéticamente al Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue a los humanos, de manera que al procrear genere larvas con vidas mucho más cortas de lo normal. El plan es entonces soltar una buena cantidad de machos modificados para que se apareen con las hembras “normales” existentes en la naturaleza y produzcan una nueva generación menos longeva, y tras varias iteraciones conseguir así que el número de mosquitos se reduzca drásticamente. Incluso se cree que puede llegar a erradicarlos completamente.

El genoma de este mosquito, que también transmite la fiebre amarilla (vaya joya de bicho), fue secuenciado en 2007 por investigadores de la Universidad de Notre Dame en EE. UU., y gracias a ello se ha podido hacer la modificación malaya esta. Hasta ahora sólo conocía dicha universidad por habernos dado a Joe Montana, probablemente el mejor quarterback de la historia, ya veo que son buenos en otras cosas además de en football…

Así es el Aedes aegypti. Huyan si ven uno

Volviendo al plan anti-mosquito, afirman sus promotores que las pruebas en laboratorio han sido todo un éxito, y ahora van a testarlo soltando entre 2.000 y 3.000 ejemplares mutados en la naturaleza antes de fin de año, a ver qué pasa. Que esperemos que lo que pase sea lo que se espera que pase.

Encuentro fascinante que un plan así funcione. Es un poco jugar a ser Dios, cambiando la forma de ser de los animalicos a nuestro antojo. Aunque en el fondo no es muy distinto a lo que se lleva siglos haciendo en ganadería y agricultura: a base de seleccionar los especímenes más interesantes hemos creado cantidad de variedades y razas de plantas y animales. Esto es un poco más bestia porque en lugar de hacerlo poco a poco directamente se toca el código genético (que en agricultura se hace también desde hace años), pero vaya, la idea es la misma.

Sin embargo, me asaltan algunas dudas. Primero, entiendo que la selección natural debería hacer que a largo plazo los mosquitos “de toda la vida” se impusieran a los nuevos, ya que éstos al morir antes también se reproducirán menos –esa es la idea-, y digo yo que siempre quedará un reducto de Aedes aegypti originales que poco a poco irán superando en número a los introducidos. No sé si igual el plan es hacer sueltas periódicas de mosquitos nuevos para ir contrarrestando esto, o si se me escapa algún detalle, que la verdad es que los artículos leídos dan bastante pocos.

Segundo, como afirman algunos grupos ecologistas, pienso que siempre hay una probabilidad de que algo vaya mal y salga el tiro por la culata. Quién sabe si con la nueva configuración genética el bicho resultante es menos estable y muta en algo peor. O si al mezclarse con otros mosquitos sale alguna terrorífica especie nueva. Puede uno imaginarse cantidad de escenarios tipo película cutre de ciencia ficción. Que la realidad siempre es distinta al laboratorio y hay cantidad de cosas sobre la evolución de las especies que todavía desconocemos. Los experimentos, con gaseosa.

Tercero, incluso si el plan sale bien, me da que no se han evaluado lo suficiente los posibles daños colaterales. Por ejemplo, qué pasará con las aves, reptiles, anfibios y peces que se alimentan de estos insectos? Podrán seguir subsistiendo si los números de éstos caen en picado?

En este blog se habla de otro plan que parece más currado y que por lo visto se quiere implementar contra la malaria: se ha modificado el anófeles –mosquito vector de esta enfermedad- para por un lado reducir su capacidad de transmisión del mal y por otro aumentar su fertilidad, lo que hará que a largo plazo reemplace al anófeles original. Esto me parece a mí más viable, pero bueno, yo no tengo ni puta idea de esto, así que no me hagan mucho caso.

De todos modos seguiré con atención el experimento en Malasia, ojalá que funcione y demuestre una vez más que tanta investigación y pajas mentales con la genética pueden dar resultados prácticos que ayudan a la gente.

Duda interpretativa

Mes y pico después de que el Parlament aprobase la moción de prohibir las corridas en Catalunya, me encontré con la siguiente bandera en el escaparate del bar “Ses Galtes”, en el Carrer Madrid de Eivissa (disculpas por la mala calidad de la imagen, era de noche):

La bandera llamó la atención de una de las personas del grupo, que dijo algo así como: “mira esa bandera-protesta contra la decisión del Parlament”. Yo la miré detenidamente y me pareció que era todo lo contrario: que la bandera celebra que en Cataluña el toro es ahora especie protegida y ya no se le lidia.

Mi interlocutor me soltó entonces el típico rollo de que en realidad como se protege la especie es permitiendo las corridas, porque si no nadie los cría y desaparece la raza y bla, bla, bla, bla…

Total, que estuve a punto de entrar en el bar a preguntar por qué habían puesto la bandera de marras para salir de dudas, pero al final me corté no fuera que les sentara mal la pregunta y me soltaran una merecida hostia por meter las narices donde no me llaman.

¿Ustedes qué opinan, cómo interpretan este curioso símbolo?

No muy lejos de allí, en Vara de Rey, vimos otro rótulo curioso (el centro de Eivissa está sembrado de ellos), menos ambiguo aunque tal vez no muy conveniente para la buena marcha del negocio:

Parafraseando a Obélix, están locos estos ibicencos.

Con alborozo recibí la semana pasada la noticia de que el gobierno va a levantar la prohibición de circular a más de 80 km/h a los conductores noveles durante su primer año de carnet. Yo ya soy un experimentado conductor, así que esto no me afecta directamente, pero aún así celebro la noticia como un pequeño respiro tras años y años de machacona persecución al conductor por parte de las autoridades. Por fin hacen un cambio para relajar los límites en lugar de para apretarlos.

El parlamento aprobó por unanimidad (que ya es difícil poner de acuerdo a esa caterva) la moción, presentada por la diputada Meritxell Casado, quien afirmó que la limitación existente carece de justificación y que es una reliquia de 1974, cuando la crisis del petróleo forzaba a reducir el consumo. Añadió además que ese límite incide negativamente en la fluidez del tráfico y que puede resultar peligroso.

Al igual que sus señorías, estoy muy de acuerdo con todos esos argumentos.

Contrasta esta sensatez con el empecinamiento del Tripartit en Catalunya, que mantiene contra viento y marea la limitación de 80 en todo el casco urbano barcelonés y zona circundante. O sea, que unos dicen que limitar a los novatos a 80 es anticuado y contraproducente, mientras que los otros obligan no sólo a los nuevos sino a todo el mundo a ir pisando huevos. Se me pongan de acuerdo, oigan.

Los barceloneses son considerados conductores novatos por el Tripartit...

Y es que es chocante que algunos de los argumentos (reducción de accidentalidad y aumento de la fluidez del tráfico) que se dan en Madrid para librar a los debutantes del yugo de los 80, se dieron en su día en Barcelona para imponerlo a toda la población.

Llegaron a afirmar, orgullosos, que la medida había reducido en un 50% las muertes por accidentes en la capital catalana. Claro, que si uno mira el detalle ve que esa sustancial reducción fue de 10 a 5, cifras anecdóticas que difícilmente nadie con un mínimo conocimiento de estadística puede considerar significativas. Vamos, que si por desgracia se estampase un autobús, les manda la media a tomar por saco. Estadística y políticos: conceptos irreconciliables.

Y en cuanto a la presunta mejora del tráfico al reducir el límite –insulto a la inteligencia donde los haya-, todo apunta a que naranjas de la China. Como era de prever, los atascos siguen igual.

Mantiene viva tan restrictiva medida el argumento ecológico del menor consumo, menor contaminación, etc. Bueno, eso puede ser, aunque yo creo que es como quitarle el chocolate al loro para ahorrar. Lo que no me trago ni de coña es la afirmación de la Generalitat de que circulando a menos de 80 se ahorren 1.200 muertes anuales gracias a la mejor calidad del aire. Sueltan el numeraco y se quedan tan anchos, sin dar ni una sola explicación de dónde sale. Es como lo de los fumadores pasivos, que nos repiten constantemente que más de 3.000 mueren al año (otros dicen 1.400, lo que ilustra el poco rigor que hay en el cálculo), sin detallar cómo lo estiman y sin que hasta la fecha nadie haya podido reunir datos concretos de, por ejemplo, cuántos murieron en 2009 o cuántos el mes pasado.

Parece sin embargo que igual los tripartitos dan su brazo a torcer y ya han dicho estar dispuestos a flexibilizar la restricción. Como dice uno de CiU: “después de cuatro años tomándonos el pelo, ahora dicen que están dispuestos a suministrarnos crecepelo”

Igualmente encuentro muy acertado el adelanto de la obligación de llevar las luces de cruce puestas todo el rato, hasta de día. Por normativa europea esto entraba en vigor en 2013, pero la semana pasada el parlamento pidió al gobierno que lo haga cuanto antes. Ya era hora de que aplicaran esto, que se dejen de culpar a la velocidad de todos los males (y de paso llenarse los bolsillos a multazos) y empiecen a tomar decisiones que de verdad mejoren la seguridad en la carretera. A ver si sigue la racha y nos suben el límite a 140 en autopista, que va tocando.

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