Se ha armado mucho revuelo con el documento ese en que 165 euskofutbolistas exigen que a su selección se la llame Euskal Herria y no Euskadi. Por supuesto la petición no es nada inocente y tiene un claro trasfondo político, ya que la primera denominación es la preferida por el abertzalismo más radical y la segunda es el nombre oficial de la Comunicad Autónoma vasca. Incluso desde algunos medios se apunta que el éxito de convocatoria de dicho documento se debe al miedo que tienen los jugadores de desmarcarse (nunca mejor dicho) de la propuesta, lo cual posiblemente sea cierto.
El caso es que yo, en principio, creo que siendo una selección no oficial deberían poder llamarse como les diera la gana: Euskal Herria, Vascongadas United, Euskadi, Futbolari Anonimoak, o Raticulín-B. Hasta podrían pensar nombres jocoso-creativos tipo Váter de Múnich, Rápid de Piernas o Steaua Nobeberé.
Pero viendo que parece que algo tan inimportante levanta pasiones tan encendidas (vean comentarios en la web de la COPE), decidí hacer una breve investigación sobre los méritos de uno u otro nombre.
Por lo visto Euskadi (o “Euzkadi”, para ser más exactos) fue un término inventado por el mismísimo Sabino Arana, qué majo él. Y en sus orígenes era un término político-reivindicativo ya que ése era el nombre que dicho decimonónico visionario quería dar a un País Vasco independiente. Mientras, Euskal Herria era usado más en el ámbito festivo-cultural. Tanto es así que he leído que durante la dictadura se hacía la vista gorda al uso de Euskal Herria pero se perseguía con tenaz dureza el uso de Euskadi. Qué cosas.
Hete aquí que llega la revolución autonómica y los responsables del cotarro deciden que la C.A. vasca se denomine País Vasco o Euskadi. La liamos. Ahora para los abertzales más maximalistas, que aspiran a la unión armónica de las 7 provincias en un único ente, el término Euskadi se les queda pequeño, porque sólo se refiere a la C.A., y les faltan 4 territorios. Total, que reniegan de ese término y pasan a usar Euskal Herria con fines políticos. Y el resto de la historia ya la saben.
Es ilustrativo de esto el nombre ETA, siglas de Euskadi Ta Askatasuna, que fue así bautizada durante el franquismo, cuando usar Euskadi molaba más a los batasunos. Así que a los futbolaris les ha faltado pedir que cambien el nombre de la banda por EHTA. Ya puestos, seamos coherentes.
Argumentan algunos que la petición de los jugadores está basada en que en esta selección juegan pavos de los 7 territorios supuestamente euskaldunes, no sólo de los 3 comunitarios. Siendo un poco puntilloso (y algo cabroncete, todo hay que decirlo), el argumento no me vale porque también van jugadores de La Rioja, región que no está entre las “7 magníficas”. Así que o amplían el grupo a 8 territorios (que igual tiran por ahí, oigan), o se piensan otro nombre. A mí el que más me gusta es Raticulín-B.
Para liar más la madeja, resulta que en la versión en euskera del presente estatuto se dice que la C.A. se llama Euskadi o Euskal Herria, con lo que yo ya no entiendo nada. Bueno, sí: que la versión en euskera no se la ha leído nadie, ni los batasunos.
Y desde fuera, sí que no pillan una mierda de todo esto. Vaya como ejemplo el famoso pie de foto de la siguiente imagen, que seguro que muchos ya han visto, publicada por el dominical venezolano La Razón (no confundir con el diario español del mismo nombre, como hizo Anasagasti, tal vez de forma interesada) a raíz del partido que Euskaldierría jugó en Caracas hace poco más de un año:












Es interesante esto, lo que pasa es que el entorno etarra le esta echando un pulso al PNV, lo del nombrecito es una excusa para ver quien manda mas en el nacionalismo vasco
son unos hipocritas por que se quejan de jugar si se llama Euskadi pero luego no ponen ningun problema a jugar con otro equipo que se llama españa
Tengo pensadito un post la mar de gracioso que podría relacionarse en “algo” con este… ya te contaré
*por cierto, genial post!
[...] eterna y carcomiente duda sobre el nombre más estrictamente correcto para la patria vasca, si es Euskadi o Euskal Herria. Pero me da la sensación de que los autores decidieron tirar por la calle de en medio y equiparar [...]
[...] Oye, Patxi, que cómo hostias nos llamamos [...]