Leyendo hoy El Confidencial, me he quedado helado con esta noticia (pinchar imagen para ir a ella).
En un primer momento he pensado que igual sería un titular exagerado o en sentido figurado y que realmente no se trataría de algo tan terrible como anunciaba. Pero no, la primera frase del artículo lo deja muy claro, y leyendo la noticia entera ya se me pusieron los pelos como escarpias.
El envenenamiento está sucediendo en Bangladesh, uno de los países más pobres del planeta, donde se estima que mueren al año unas 100.000 personas envenenadas por arsénico proveniente del agua que beben.
Se ve que las aguas subterráneas que hay en este país contienen dicho elemento en abundancia y cuando, en su esfuerzo por ayudar a la sufrida población bangladesí, algunos organismos internacionales construyeron redes de suministro de agua potable, no se molestaron en analizarla debidamente. Así que lo que en teoría era un avance se ha convertido en una sentencia de muerte para muchos ciudadanos.
Ahora bien, creo que el artículo no termina de explicar de forma contundente una comparación importante: antes de que UNICEF y Banco Mundial, entre otros, se pusieran a llevar agua corriente cargada de arsénico a los hogares, la población de Bangladesh bebía de charcas y ríos donde abundan todo tipo de microorganismos que se calcula mataban a unos 250.000 niños al año. Así que con todo lo trágico que es este envenenamiento masivo, en realidad ha reducido la mortandad por falta de agua de calidad en al menos un 60%. En cualquier caso, escalofriantes datos ambos.
El arsénico es un veneno casi imperceptible, de efecto lento y de síntomas fácilmente confundibles con otras enfermedades. Esto hace que sea muy difícil de detectar. Algunos historiadores han elucubrado que pudo ser la causa de la muerte de Napoleón, aduciendo que le suministraron arsénico en los alimentos durante su exilio en Santa Elena. Sin embargo, esa hipótesis parece ahora descartada.
En España hubo un caso muy famoso hace ya más de medio siglo, el de la envenenadora de Valencia, que tuvo el dudoso honor de ser la última mujer ejecutada por garrote vil en nuestro país.
Pero eso son sólo anécdotas sin importancia al lado de lo otro.












Me recuerda a la alternativa que propusieron hace un tiempo de alimentos transgénicos para el tercer mundo. Ignoro qué ha sido de la propuesta (qué raro). Una doble moral más que acojonante :S…
Siempre será mejor que mueran 10 a que mueran 25, no? Ahora que lo saben que se pongan a depurar esas aguas y serán menos los muertos.
Pues vaya solución…ahora que terminen de arreglarlo en condiciones y que no muera gente por algo que para los de aquí es tan simple como beber agua!!!
¿ Por que sera que todas las calamidades les tocan a los países pobres? La eterna pregunta que me parece, que, todos conocemos la respuesta y que ningún país “rico” quiere reconocer
Pero a quién le importa? Es Blangadesh! Está muy lejos!
Aquí lo que importa realmente es que la Leti saque modelitos nuevos, que Belén Esteban siga saliendo en tooodos los programas de T5 y que España gane todos los campeonatos a los que se presente.
Teniendo eso, qué importa lo que pase a miles de kms?
Como decís, es muy triste, estos países no interesan. El día que descubran petróleo o algo así, ya veréis como cambia el tema.
Por lo menos, como dice RMN, las cifras van bajando, aunque parece difícil que se arregle, se ve que hay filtros que pueden solucionar el problema, pero cuestan algo así como el equivalente a un mes de salario.