Hace más o menos un año pasé unos días en Santiago de Chile por trabajo. Me sorprendió gratamente la ciudad que, si bien desde el punto de vista turístico no tiene mucho interés, me pareció muy europea, aceptablemente limpia, segura y tremendamente habitable. Me la imaginaba mucho más caótica y sucia, supongo que por asociación con otras urbes de la zona. Y encima, me llevaron a un par de restaurantes francamente buenos, excelente pescado.
Sin embargo, además de las espectaculares vistas de los Andes, lo que más me impactó de toda la visita fueron los “cafés con piernas”, curiosísimos establecimientos hosteleros donde sólo se puede tomar café o agua en una larga barra, servidos por bellas señoritas ligeras de ropa que además te dan agradable conversación.

A la rica pierna
Más de uno –panda malpensados- estará ya diciendo que eso se llama puticlub de toda la vida. Pero no. En los cafés con piernas el alterne no pasa de cordiales palabras y alguna miradita furtiva a la pechuga o muslos de la camarera, las manos quietas. Y encima no sirven alcohol, sólo café; y encima abren sólo de día.
Los lugares estos se merecen en mi opinión el primer premio a establecimiento absurdo donde los haya. Vamos a ver: 11:30 de la mañana, salimos a tomar un café tras una intensa reunión, alguien sugiere ir a uno de estos antros para que yo los conozca; entramos y hay ya varios señores encorbataos tomando su cafecito de cháchara con las jóvenas, que lucen cuarto y mitad de muslamen jamonero y tacones de aguja, coronados por protuberantes pechugas embutidas en ceñidas mallas. What’s the fucking point???!!!.
O sea, a media mañana en un día de curro, no tienen nada mejor que hacer que tontear con una pava 20 años menor que ellos mientras toman el café??? Luego qué, a volver a la oficina trempado como un orangután en celo y corriendo al baño a machacársela para bajarse el calentón??? Mi no entender la gracia. Pero bueno, donde fueres haz lo que vieres. Así que me pedí mi café, le dijimos cuatro tonterías a la camarera –que encima nos tocó “la fea”- y vuelta p’al tajo.
Luego me explicaron que, por prudente criterio empresarial, me habían llevado a uno de los cafés “sosos”, donde las mujeres van más tapaditas y son más recatadas. Que por lo visto hay otros en que directamente van en top-less y son más picaronas. Que sigo sin verle la gracia a tomarme un café en mitad de la jornada laboral con una pava enseñándome las domingas delante, pero bueno. Tal vez si se pudiera ir a las tantas de la mañana, cocido como un pulpo y con un cubata en la mano lo encontraría divertido.
El más famoso de todos se llama “Barón Rojo”, al que algunos recomiendan ir durante el “minuto rojo”, un minuto al día donde las mozas se despelotan enteritas. Advierto que no tengo claro si eso es cierto o pura leyenda urbana, y que por lo leído en la red me da que ya no lo hacen.

Las chicas del Barón Rojo, luciendo carnes
Por lo visto, estos sitios son típicos de Chile, sobre todo de Santiago (donde nacieron en los 90) aunque también los hay en otras ciudades. Buceando por Internet he leído que en Bogotá también existen, sin ser tan numerosos y parecen más bares de alterne tradicionales (sirven alcohol y abren de noche). Sinceramente, me alucina que un modelo de negocio tan peculiar pueda tener éxito en ningún lado, maravillas de la economía moderna.
El origen del nombre “café con piernas” viene de que los cristales son opacos para que desde fuera no pueda verse a los que están dentro, pero dejando la parte más baja del cristal transparente para que sí se vean las lozanas piernas de las chicas. Eso sí está bien pensado: las piernas actúan de reclamo, pero enseñan lo justo para que no pueda disfrutarse del espectáculo desde la calle y se les llene la ventana de mirones.
Así que si alguien anda buscando una idea para montar algo nuevo y original con que soslayar la crisis, aquí tiene una. No respondo de los resultados, eh?
¿Se atreverá Starbucks a probarlo?

Exterior de un café con piennas











Bueh, de chilenos no voy a hablar xD, pero ya le voy a comentar a mi compañero, a ver si ha ido a algún café con piernas, a ver qué me dice… xD
Tampoco diré mi verdadera opinión sobre esos cafés, únicamente imaginaros que se le ocurriera a algún empresario copiar la idea y inaugurar uno, por ejemplo en pleno centro de Madrid; la que se le caería encima, comenzando por la asociación de feministas, capitaneada por Julia Otero y seguida por todos los medios de comunicación… pluffff
No soy muy cafetero, pero seguro que si ponen un café parecido por aquí entraría a tomarme uno, eso si, muy largo de piernas XD
Biónica, pues seguro que sí ha ido, aunque sea sólo por curiosidad, la verdad es que es pa verlo
sehablade, pues tienes mucha razón. Lo irónico es que Madrid está lleno de discotecas que utilizan go-go’s despampanantes como reclamo, por no hablar de locales de alterne, y eso se ve como más “normal”. pero seguro que si abriesen un café así se quejarían las de siempre…
josepin, sí, pídelo largo de piernas y con abundante escote!
Si el marketing es la ciencia que se encarga de que de alguna manera se venda más un producto, éstos utilizan la técnica más antigua del Mundo
Saludos.
Hola, KC, gracias por pasarte por aquí
Tienes razón, pero a mí me sigue alucinando que puedan ganar dinero vendiendo sólo café (normalmente este tipo de sitios se forran a base de emborrachar al cliente….), y que haya demanda para este servicio en pleno día de trabajo.
Comentario…
[..]Articulo Indexado Correctamente[..]…