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Archive for 16/09/10

La cervecería Oliver Twist está en el número 6 de Repslagargatan, en el barrio de Södermalm en Estocolmo. A algunos les sonará Södermalm porque se ve que en esta isla transcurre gran parte de la famosa trilogía “Millennium”, de ahí el chorratítulo de este post, que entenderán si siguen leyendo.

Es un bar bastante majete, imitando los tradicionales pubs victorianos ingleses. Sirve nada menos que 23 cervezas diferentes de barril y más de 150 en botella, algunas de ellas de pequeñas cervecerías suecas cuyos productos son difíciles de encontrar, otras son real ales ingleses, y muchas son importaciones de Bélgica, Alemania, USA, y un largo etcétera.

La variedad es impresionante, así que es un pub de obligada visita para cualquier aficionado al zumo de cebada fermentado que se precie. De hecho, al igual que el cercano Akkurat (otro paraíso de la birra), el Oliver Twist se ha ganado el exigente sello de calidad Cask Marque, que certifica que en él la cerveza es mimada y servida como debe ser.

Cask Marque es una organización británica que sólo se ha dignado a aceptar en su seno a 4 pubs de fuera del Reino Unido: los dos referidos en Estocolmo, y otros dos en Dinamarca. El que no haya más pubs extranjeros que reciban la aprobación de esta entidad se debe no únicamente al tradicional complejo de superioridad del Imperio, sino sobre todo a que el ámbito principal de Caske Marque son los bares donde se ofrece real ale, y es difícil encontrar pubs que lo tengan fuera de Gran Bretaña, ya que esta cerveza requiere mucha más atención que la más conocida lager. El real ale es una bebida viva y debe ser guardada en bodega a la temperatura correcta por el tiempo justo para ser servida –usando tirador de aire comprimido, no de gas- en su momento óptimo; no muchos encargados de bar no-británicos saben como tratarla, y todavía menos clientes apreciarla. Por eso es tan difícil de encontrar fuera de su país de origen.

Total, que el Oliver Twist es la hostia. Además la comida es bastante decente y, por si todo esto fuera poco, tiene un gran aliciente más para acudir a él a beberse el Ebro: no ponen canciones de Michael Bolton. Véanlo proclamado al final de la pizarra que hay en la entrada:

Disculpen por lo borroso de la foto, achacable a mi proverbial falta de pulso. Traduzco por si no se lee o entiende:

“Bienvenidos a Oliver Twist!
23 cervezas de barril
Más de 150 en botella
Estupendo nuevo menú
y NO ponemos canciones de Michael Bolton”

Vale que el Bolton es un hortera de cuidado y sus canciones aburren a las ovejas, pero no sé, no es para tanto, no?

PD: por si a alguien le entrase la duda, aclaro que no utilicé RyanAir para ir a Estocolmo

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