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Archive for 7/10/10

Con alborozo recibí la semana pasada la noticia de que el gobierno va a levantar la prohibición de circular a más de 80 km/h a los conductores noveles durante su primer año de carnet. Yo ya soy un experimentado conductor, así que esto no me afecta directamente, pero aún así celebro la noticia como un pequeño respiro tras años y años de machacona persecución al conductor por parte de las autoridades. Por fin hacen un cambio para relajar los límites en lugar de para apretarlos.

El parlamento aprobó por unanimidad (que ya es difícil poner de acuerdo a esa caterva) la moción, presentada por la diputada Meritxell Casado, quien afirmó que la limitación existente carece de justificación y que es una reliquia de 1974, cuando la crisis del petróleo forzaba a reducir el consumo. Añadió además que ese límite incide negativamente en la fluidez del tráfico y que puede resultar peligroso.

Al igual que sus señorías, estoy muy de acuerdo con todos esos argumentos.

Contrasta esta sensatez con el empecinamiento del Tripartit en Catalunya, que mantiene contra viento y marea la limitación de 80 en todo el casco urbano barcelonés y zona circundante. O sea, que unos dicen que limitar a los novatos a 80 es anticuado y contraproducente, mientras que los otros obligan no sólo a los nuevos sino a todo el mundo a ir pisando huevos. Se me pongan de acuerdo, oigan.

Los barceloneses son considerados conductores novatos por el Tripartit...

Y es que es chocante que algunos de los argumentos (reducción de accidentalidad y aumento de la fluidez del tráfico) que se dan en Madrid para librar a los debutantes del yugo de los 80, se dieron en su día en Barcelona para imponerlo a toda la población.

Llegaron a afirmar, orgullosos, que la medida había reducido en un 50% las muertes por accidentes en la capital catalana. Claro, que si uno mira el detalle ve que esa sustancial reducción fue de 10 a 5, cifras anecdóticas que difícilmente nadie con un mínimo conocimiento de estadística puede considerar significativas. Vamos, que si por desgracia se estampase un autobús, les manda la media a tomar por saco. Estadística y políticos: conceptos irreconciliables.

Y en cuanto a la presunta mejora del tráfico al reducir el límite –insulto a la inteligencia donde los haya-, todo apunta a que naranjas de la China. Como era de prever, los atascos siguen igual.

Mantiene viva tan restrictiva medida el argumento ecológico del menor consumo, menor contaminación, etc. Bueno, eso puede ser, aunque yo creo que es como quitarle el chocolate al loro para ahorrar. Lo que no me trago ni de coña es la afirmación de la Generalitat de que circulando a menos de 80 se ahorren 1.200 muertes anuales gracias a la mejor calidad del aire. Sueltan el numeraco y se quedan tan anchos, sin dar ni una sola explicación de dónde sale. Es como lo de los fumadores pasivos, que nos repiten constantemente que más de 3.000 mueren al año (otros dicen 1.400, lo que ilustra el poco rigor que hay en el cálculo), sin detallar cómo lo estiman y sin que hasta la fecha nadie haya podido reunir datos concretos de, por ejemplo, cuántos murieron en 2009 o cuántos el mes pasado.

Parece sin embargo que igual los tripartitos dan su brazo a torcer y ya han dicho estar dispuestos a flexibilizar la restricción. Como dice uno de CiU: “después de cuatro años tomándonos el pelo, ahora dicen que están dispuestos a suministrarnos crecepelo”

Igualmente encuentro muy acertado el adelanto de la obligación de llevar las luces de cruce puestas todo el rato, hasta de día. Por normativa europea esto entraba en vigor en 2013, pero la semana pasada el parlamento pidió al gobierno que lo haga cuanto antes. Ya era hora de que aplicaran esto, que se dejen de culpar a la velocidad de todos los males (y de paso llenarse los bolsillos a multazos) y empiecen a tomar decisiones que de verdad mejoren la seguridad en la carretera. A ver si sigue la racha y nos suben el límite a 140 en autopista, que va tocando.

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