Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘ciencia’

Posiblemente ya conozcan esta triste historia, pues ha salido varias veces en los informativos y le han dedicado unos cuantos documentales. Pero no por más conocida me parece menos espeluznante, cada vez que leo algo sobre ello se me cae el alma al suelo. Se trata de la lenta (bueno, no tan lenta…) desaparición del mar de Aral, caso parecido y todavía más trágico que el del Salton Sea, que ya les conté hace algún tiempo.

El viernes pasado el suplemento “Natural” del ABC traía un estupendo artículo sobre los cambios sufridos por el planeta en los últimos años, con fotos comparativas del “antes” y el “después” de tan siniestra operación de estética. El desastre del Aral ocupaba un lugar destacado, con unas fotos impresionantes, y me hizo recordar su historia.

A la izquierda, el Aral en 1998. A la derecha, lo que quedaba diez años después. El tenue trazo gris indica su extensión original

A la izquierda, el Aral en 1998. A la derecha, lo que quedaba diez años después. El tenue trazo gris indica su extensión original

Hasta los años 60 este mar era el cuarto lago por extensión del mundo, con una superficie de 68.000 kilómetros cuadrados, que para que nos entendamos equivale a un poco más del doble de Cataluña. En ese momento el Aral estaba íntegramente en territorio de la Unión Soviética (hoy, lo que queda se reparte entre Kazajstán y Uzbekistán), y eso fue lo que selló su destino, ya que los iluminados gobernantes de dicho estado decidieron que tanta agua junta pa qué, y desviaron el curso de los dos grandes ríos que lo alimentaban, el Amu Darya y el Syr Darya, creando una inmensa huerta en la zona para mayor gloria de la dictadura del proletariado. El cultivo más extendido era el de algodón, bautizado en la zona como “oro blanco”; Uzbekistán es todavía hoy uno de los mayores exportadores de este vegetal.

Tan desafortunado plan se gestó ya en 1918, aunque la construcción de canales a gran escala no comenzó hasta los años 40. Al más puro estilo soviético, los canales eran bastante chapuzas y perdían casi más agua de la que transportaban, con lo que cada vez había que desviar más agua. Los efectos de este continuo trasvase empezaron a notarse a principios de los 60, cuando el Aral comenzó a encoger.

Poco a poco el mar se iba secando, ya que apenas llegaba agua de sus ríos tributarios, disminuyendo su nivel unos 20cm al año entre 1960 y 70, 55cm al año en los 70, y casi 90 cm/año en los 80. Esta aceleración en la mengua del lago es debido a que el flujo de agua que se extraía de los dos ríos crecía sin parar, en el 2000 fue el doble que en 1960. La producción de algodón de la zona también se dobló entre esos dos años. Por el contrario, la otrora boyante industria pesquera del Aral iba evaporándose al mismo ritmo que sus aguas. Llegó a producir la sexta parte de todas las capturas de la Unión Soviética y hoy en día es prácticamente inexistente.

En 1987 el Aral quedó dividido en dos lagos: Aral Norte y Aral Sur, el último de los cuales se volvió a dividir en zona Este y Oeste en 2003. La zona Este ya se ha evaporado casi en su totalidad y se cree que la Oeste resistirá más, aunque sigue menguando.

Todo esto no fue ninguna sorpresa, ni fruto de ningún error de cálculo. Era parte del plan. Los ingenieros que diseñaron y ejecutaron el proyecto sabían que el mar desaparecería. Consideraban el Aral un “error de la naturaleza”, así que poco se hizo por evitar su declive, y el tímido plan que se diseñó en los 80 fue abandonado por su elevado coste, inabordable en plena crisis de la URSS. De hecho, el mar está tardando en desaparecer más de lo previsto porque existen manantiales subterráneos desconocidos hace 50 años que todavía lo alimentan.

El agua que queda está cada vez más contaminada con fertilizantes, pesticidas y mierdas varias, y su salinidad se ha disparado; en algunas zonas llega a triplicar la de los océanos. En esas condiciones, la mayoría de bichos que habitaban en él han desaparecido hace tiempo, sólo el Aral Norte conserva peces. Encima, el lecho del mar que queda al aire tiene tanta porquería que es un peligro para la salud pública. La sal se incrusta por todas partes y obliga a utilizar cada vez más agua para los cultivos, lo que acelera la desaparición del lago. El clima en la zona se ha endurecido, los inviernos son mucho más fríos y los veranos tórridos, al haberse perdido la función atemperadora del agua. Así que los habitantes de por allí están contentitos con el embolao, vaya.

En la mayoría de mapas se empeñan en seguir mostrando el Aral como era hace 50 años

En la mayoría de mapas se empeñan en seguir mostrando el Aral como era hace 50 años

En 2005 Kazajstán comenzó un plan para recuperar la zona norte del lago (que es “la suya”, los uzbekos que se busquen la vida…), haciendo una presa que la aísla totalmente de la zona sur, la cual está condenada a desaparecer casi por completo. Este era el tercer intento de “blindar” el Aral Norte, los dos anteriores fracasaron estrepitosamente. Parece que a la tercera va la vencida y los resultados son esperanzadores: en las fotos se aprecia que el Aral Norte ha crecido algo en los últimos años y lo seguirá haciendo, sobre todo porque en teoría este año se inaugura un nuevo dique.

Hoy en día sólo queda un 10% de este otrora inmenso lago. De ocupar más del doble de Cataluña ha pasado en 50 años a ser como la provincia de Segovia.

Read Full Post »

Atención, pregunta: ¿cuál es el felino más grande del mundo?
Respuesta: el ligre

-¿Y eso qué é lo que é?
– Pues un cruce entre león y tigresa
– Qué barbaridá…

Efectivamente, si uno pone a un león a montárselo con una tigresa, el engendro resultante es una bestia de cuidado. Más grande que cualquiera de sus progenitores. Llega a medir 4 metros y pesar más de 400 kilos. Lindo gatito.

Un ligre con sus cuidadores

Un ligre con sus cuidadores

Es curioso que, en un claro ejemplo de que la naturaleza no entiende de leyes de igualdad de “género” ni zarandajas similares, el híbrido inverso – tigre cepillándose a leona-, llamado tigón, no alcanza ni de cerca las gargantúicas proporciones de su primo, no pasa de los 160 kilitos. El motivo es, explican los cientríficos, porque ambas especies tienen un gen inhibidor del crecimiento que contrarresta la tendencia a crecer desmesuradamente, pero en los leones se transmite por via materna y en los tigres por la paterna (provincia de Valencia). Esto hace que el ligre crezca sin parar, y por el contrario el tigón casi que encoge y todo, pues se lleva ración doble de gen enanizante.

Por eso es mucho más abundante el ligre que el tigón, ya que los pocos cabritos que los crían prefieren el primero al ser más imponente y espectacular de cara al público.

tigon chupando cámara

tigón chupando cámara

Y es que ninguno de los dos híbridos se da en la naturaleza, ambos son producto de la experimentación humana. Ello es debido a que ya no hay sitios donde convivan ambas especies –hasta hace poco coincidían en un parque de la India– y además tienen hábitos muy distintos (nocturno, solitario y selvático el tigre; diurno, gregario y “sabanático” el león), así que es complicado que liguen.

A simple vista el ligre tiene aspecto de león con rayas, y los machos desarrollan melena como su papá. Hereda de su madre el gusto por el agua y de su padre el instinto gregario. Parece un poco paticorto, pues mientras que el cuerpo le crece toda su vida, las extremidades no, causando que algunos ejemplares entraditos en años terminen casi como inválidos al no poder soportar su propio peso.

Otro problema de este animalito es que los machos son estériles, así que para criar ligres es necesario también criar leones y tigresas. Algunas hembras sin embargo sí pueden procrear, si es con un león el resultado se llama le-ligre y si con un tigre, ti-ligre. Imagino que esto se podría recombinar hasta el infinito y llegar a crear felinos innombrables como por ejemplo el ti-ti-le-ti-le-le-ti-le-ti-ti-ti-le-le-ti-ligre, vaya lío, parece código Morse.

Lo raro es que la criaturita sea tan poco conocida cuando hay una canción muy famosa dedicada a este bicho. La popularizó Nino Bravo, seguro que la recuerdan: “Liiiigreeee, como el sol cuando amanece yo soy liiiigreeee, como el maaar,…”

Un día cualquiera en la fábrica de tigones

Un día cualquiera en la fábrica de tigones

Read Full Post »

El truco del 9

Para los que sean un poco frikis de los números como yo, les recomiendo pasarse de vez en cuando por el muy interesante blog de Tito Eliatron, donde pueden encontrar interesantes problemas con los que pasar el tiempo, explicaciones a paradojas aparentemente inexplicables, breves biografías de matemáticos e incluso encendidos debates sobre cómo calcular las probabilidades de las cosas.

Leyendo ese blog hace un tiempo me acordé de un curioso truquillo que aprendí hace muchos años en un libro de cuyo título no puedo acordarme. Seguro que en algún recóndito rincón de la red hay una explicación de este fenómeno, pero no la he encontrado.

Así que aquí se lo expongo, para que disfruten contándoselo a sus conocidos (o para que les inflen a hostias por sabelotodos y pedantes, vaya usté a saber), y si alguien sabe destripar el porqué de la cuestión, melosplique; prometo enviar un sugus de piña por mensajero al que lo consiga.

Esto funciona con cualquier número de al menos dos cifras, pero para hacerlo más espectacular cojamos un número de teléfono, por ejemplo, así al azar, el de Información de nuestra bienamada Agencia Tributaria: 901335533.

Ahora creemos otro número utilizando los mismos dígitos del anterior pero en diferente orden, por ejemplo: 105933335.

Restemos el menor de esos números del mayor: 901335533 – 105933335 = 795402198

Ahora hay que sumar los dígitos del resultado de la resta entre sí. Si el resultado de dicha suma tiene dos dígitos o más, seguir sumándolos entre sí hasta que nos quede un resultado de un único dígito. Que será SIEMPRE el 9. Se apuestan algo?

7+ 9 + 5 + 4 + 0 + 2 + 1 + 9 + 8 = 45

4 + 5 = 9. Voilà!

Insisto, esto funciona siempre con cualquier número de al menos dos cifras. No es impresionante?

Jo, pues a mí sí que me parece impresionante…

Read Full Post »

Peliagudo tema el del aborto, tan de actualidad hoy en día con la nueva ley. Tiene todos los ingredientes para ser el típico asunto por el que hasta el más sereno termina llegando a las manos. Al obvio conflicto de derechos mujerquenoquieresermadre vs fetoquequiereserniño se añaden fanatismos varios (religiosos vs progrefeministos), más la alineación inquebrantable a ambos extremos de la cuestión de nuestros bienamados principales partidos políticos. Y ya está liada. Si seguro que sólo con lo escrito hasta ahora ya me cae alguna hostia que otra…

La madre del cordero está en fijar hasta cuántas semanas pueden pasar para que se cruce la difusa línea que separa la interrupción voluntaria de embarazo del inmisericorde asesinato de inocentes niños. Vamos, que creo que todos y todas estamos de acuerdo en que cargarse un churumbel según asoma la cabeza es infanticidio, pero que impedir la correcta implantación del embrión a golpe de “píldora del día después” es una buena medida de emergencia cuando las preventivas han fallado. El problema está en el medio, ¿dónde ponemos la rayita?

La clave es cuándo consideramos que “eso” que hay ahí dentro es un ser humano. Los más talibanes dicen que desde el momento de la concepción; los más herodianos, que no hasta que sea viable como vida independiente fuera del útero (que parece ser como poco en la semana 22); otros, que cuando el feto ha desarrollado lo suficiente su cerebro y conexiones nerviosas como para tener percepciones sensoriales y experimentar dolor. Pero tampoco hay consenso de cuándo sucede esto. Mientras tanto, lo habitual en los países “desarrollados” es permitir el aborto libre hasta las 12-14 semanas, aunque no termino de entender el criterio por el que fijan ese límite. Más que nada, no he encontrado ningún sitio donde se explique.

Lo que está claro es que no hay un momento “mágico” en el que de repente el feto se convierte en persona, así que pongamos donde pongamos la raya siempre habrá un porcentaje de casos que caerán del lado equivocado. ¿y qué es peor, acabar con fetos que ya son persona u obligar a mujeres a tener hijos no deseados? Cualquiera responde a eso… así que la polémica no tiene fin.

Nuestra nueva ley apunta a las 14 semanas como límite para el aborto libre, 22 en caso de riesgo para la salud de la madre o graves anomalías en el feto, lo cual muchos denuncian que va a ser un coladero y en la práctica habrá aborto libre hasta la 22, cosa que me creo visto cómo funciona este país. Además, la ley permitirá decidir a las mayores de 16 años sin consultar con sus progenitores, lo cual me parece bien pero ha avivado todavía más el fuego de la controversia.

Esto, como era de esperar, ha movilizado a la Iglesia que ya ha contraatacado anunciando una jornada por la vida con un cartel del que seguro han oído hablar. Si los ateos ponen cartelicos, ellos no van a ser menos.

No hay que ser un lince para ver la manipulación

No hay que ser un lince para ver la manipulación

El anuncio, aparte de demagógico, es claramente falaz, entre otras cosas porque el bebé que aparece en él sí está protegido por la ley, por supuesto más que el lince. Para ilustrar adecuadamente el supuesto agravio comparativo la pregunta tendría que hacerla un feto de menos de 14 semanas. Ya puestos a faltar a la verdad, que hubieran puesto la cara de Rajoy y nos echábamos unas risas.

Read Full Post »

Antes en el colegio se estudiaba que había tres tipos de reptiles: saurios, ofidios y quelonios (que para el común de los mortales eran “lagartos, serpientes y tortugas”). Ahora la división es mucho más complicada, como puede verse en wikipedia, y te cuelan a las aves en el mismo grupo, digo yo que por aquello de que parecen venir de los dinosaurios.

Pero en el fondo, y que me perdonen los biólogos por la burda simplificación, vienen a ser los mismos bichos con diferentes collares. Bueno, no exactamente los mismos porque ahora hay un animalejo que antes no salía en la foto: el tuátara.

Los tuátaras pertenecen a un exclusivo género (Sphenodon) dentro de los reptiles, cuyos únicos miembros son precisamente las dos especies conocidas de tuátara. Su nombre viene del maorí, lengua en la que significa “espalda espinosa”. A simple vista parecen iguanas, aunque no tienen ninguna relación con ellas, y sólo se encuentran en Nueva Zelanda, dispersos en unas 30 pequeñas islas (una de las dos especies sólo vive en 1 isla). Tiempo ha había tuátaras por todo el territorio neozelandés, pero la llegada del hombre blanco trajo ratas y animales domésticos que acabaron con este reptil en las dos islas principales del país, y sólo sobrevivieron en las más pequeñas e inaccesibles.

tuatara3

El tuátara es un bicho muy raro. Para empezar, se calcula que existe desde hace unos 200 millones de años, lo que lo convierte en un fósil viviente. Puede vivir más de 100 años (hay un ejemplar en cautividad de 111, y que todavía está en edad reproductiva). Y ya lo flipas cuando te cuentan que tiene 3 ojos. Como suena, tienen un tercer ojo en mitá de la frente.

Claro que ese tercer ojo –llamado ojo pineal– sólo puede verse en los especímenes más jóvenes, pues a los pocos meses de vida queda cubierto por escamas. No se sabe muy bien para qué sirve entonces este rudimentario ojete. Se dice que absorbe radiación ultravioleta para favorecer la producción de vitamina D, otros opinan que es una especie de visor de infrarrojos, otros que sirve para regular la temperatura corporal o los ritmos circadianos. A saber. Pero raro, eslo.

Este exceso de ojos se ve compensado por la carencia de orejas. Sin embargo, aunque no tengan ningún orificio auditivo, oir sí oyen, mediante un muy primitivo mecanismo que sería largo de explicar aquí pero que se ve que también tienen algunas tortugas.

Otra curiosidad es su tolerancia por las bajas temperaturas, inusual en reptiles. Los tuátaras son activos hasta a 7ºC, por debajo de eso hibernan, y además pueden llegar a palmar si el mercurio pasa de los 28ºC. Por eso no hay tuátaras en Madrid.

Su ciclo reproductivo es larguísimo. Las hembras entran en celo una vez cada 2-4 años. Tras la cópula (que se produce por frotación de cloacas, pues no tienen pene), tarda otros 9 meses en poner los huevos, los cuales no eclosionan hasta 11-16 meses después. O sea, que entre pitos y flautas tienen descendencia una vez cada 4-6 años.

Se alimentan de insectos, huevos, polluelos y lagartijas. Son caníbales, los adultos se papean a los pequeños siempre que pueden. Por ello, los enanos están activos de día y se esconden de noche, que es cuando los mayores salen a alimentarse.

Pueden llegar a medir 70 cm

Pueden llegar a medir 70 cm

Quedan unos 60.000 tuátaras, y en principio no parecen demasiado amenazados. Pero el famoso cambio climático podría acabar con ellos. Resulta que, como sucede con otros reptiles, la temperatura dicta el sexo de su descendencia. Por debajo de 20º, casi seguro que salen niñas; por encima de 22º, abrumadora mayoría de niños. Así que si seguimos calentándonos al ritmo actual, eso va a convertirse en un bosque de nabos (bueno, no, que no tienen pene…). Me pregunto yo que si son tan sensibles a una fluctuación de 2º, cómo cojones se las han arreglado para sobrevivir 200 millones de años en este puto planeta?. Algo no cuadra, no?

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »